Este arte marcial chino (que tuvo como practicante a uno de los actores asiáticos más famoso, nada menos que a Bruce Lee) actualmente está ganando muchos adeptos alrededor del globo gracias a las películas sobre la vida de Ip Man.

El Ving Tsun –como oficialmente se escribe, pero que se pronuncia Wing Chun– es un arte marcial del sur de China. Las escuelas y maestros más famosos son de Hong Kong, pero también existen diferentes estilos o ramas en China (Guangzhou).
Personalmente soy practicante de Ving Tsun desde el año 1993, cuando en Argentina el maestro Claudio Di Renzo (conocido por difundir el Shaolin y el Hung Gar) le enseñaba a un grupo reducido de alumnos. En esa época, normalmente las personas eran atraídas por el hecho de que Bruce Lee había practicado en su adolescencia este arte junto al patriarca Ip Man en Hong Kong.
Actualmente, gracias una vez más al cine de acción/artes marciales asiático, muchos son los adeptos que comienzan su entrenamiento por las películas de sobre la vida y obra de Ip Man protagonizadas por Donnie Yen y con coreografías de Sammo Hung.
En breve tendremos la tercera parte de la saga Ip Man, y otras producciones de la misma temática son esperadas por los seguidores del cine asiático. Lo cierto es que el arte sigue vivo, para bien o para mal.
En Hong Kong, por ejemplo, son muchos los jóvenes que entrenan Ving Tsun, siendo muy fácil encontrar grupos que entrenan en los parques públicos.
Lo negativo de todo esto es que por existir demanda, aparecen maestros y expertos que muchas veces carecen de verdadero conocimiento o experiencia necesaria (lo de siempre…).
Lo más importante es, si alguien se interesa por este arte, que visite diferentes escuelas, averigüe sobre la veracidad de quien enseña. Opino que no es recomendable ver los entrenamientos de Ving Tsun (si la escuela mantiene la didáctica tradicional de entrenamiento), ya que su método tradicional de entrenamiento es muy diferente de otras artes, y puede que no se entienda a simple vista.
Para saber si estamos en el lugar correcto, basta preguntar quién es el maestro de la persona responsable de la enseñanza en la escuela. Siempre existe una foto (tradicional en las escuelas de Kungfu) del alumno junto a su maestro (la foto Maestro-Discípulo). El maestro aparece sentado y el discípulo en pie a su izquierda.
El 90% del Ving Tsun en el mundo tiene relación con Ip Man, pero existen otras ramas, y realmente es muy buena la diversidad. A veces los practicantes se ‘enamoran’ de una escuela o maestro, pero siempre es recomendable conocer practicantes de diferentes líneas cuando ya se tiene algunos años de práctica.
Tal vez al comienzo es bueno concentrarse en un método o escuela, pero luego si el practicante quiere mejorar, debe buscar nuevas experiencias.
Ese es otro de los problemas que veo como practicante de este arte, diferentes versiones, distintas ideas y poca unidad o respeto entre la diversidad, que es muy buena para todo practicante.
Si todos entrenasen las mismas ideas, sería muy aburrido, creo que se puede aprender los unos de los otros, no existe escuela o método de entrenamiento mejor que otro, aceptar las diferencias y crear vínculos entre diferentes líneas es la única manera de fomentar el gana-gana (win – win) entre los practicantes de Ving Tsun.
Personalmente, tras entrenar unos 10 años Ving Tsun, decidí investigar el Boxeo Occidental y realmente me ayudó mucho a entender algunos conceptos que se estudian en Chi Sao (para quien no conoce, Chi Sao es un exclusivo ejercicio del sistema Ving Tsun, para desarrollar diferentes atributos marciales). Repito, es un ejercicio, si bien busca desarrollar habilidades combativas, no se compara a la práctica de combate. Normalmente muchos practicantes confunden su finalidad y convierten el ejercicio en una especie de combate de corta distancia.
Mi consejo es que si quieres pelear, sentirte libre de aplicar tu habilidad, entrena con algunas protecciones y ¡adelante! Pero no entrenes Chi Sao sólo con esa mentalidad.
A veces es bueno llevar a cabo un entrenamiento más intenso dentro del Chi-Sao, el problema es cuando se entrena sólo de esa forma. Golpear y no ser golpeado es la idea básica (errónea) de entrenar Chi-Sao.
Ahora bien, si quieres un ejercicio que te aporte diferentes herramientas las cuales tendrás que trabajar durante años con diferentes personas y en diferentes niveles de intensidad, entonces el Chi Sao te puede ser de gran ayuda.
También es bueno recalcar que a veces puedes adquirir algunos malos hábitos, si entrenas sólo Chi Sao durante años. En síntesis, el Kungfu es nada más que eso, construir y destruir viejos hábitos o reflejos corporales…